Are You Resolutely Determined?/ ¿Eres Decididamente Resuelto?

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Did you read today’s Gospel? And if so, have you ever been resolutely determined? Do you know what was waiting for Jesus in Jerusalem?

In your heart you do know, it was the cross. Let’s put ourselves in his place and ask ourselves if we were facing what he was facing could we continue that journey? He not only had to face the cross but the agony in the garden, the scourging at the pillar, carrying his cross and being nailed to the tree. Look at your crucifix and ask yourself could you or I go through all that knowing that it was part of our future and something that we really needed to do. Jesus said yes to the Father. There is no greater love than that! He not only did it for His Father but, He did it for us! To save us!

Sometimes we get used to seeing him on the cross and we lose some of the understanding of what he actually did. I am always reminded of what was happening in the movie, The Passion of the Christ. Since that movie came out, several Protestants have said to me that they now have a better understanding of suffering and why Catholics make it a part of our faith practice.

Have you ever thought that the Lord was asking you to do something that you really didn’t want to do? Chances are if that is true, it’s probably what he wants you to do. But you say, there is no way that I could do something like that! Well humanly it probably would be impossible, but with God’s help anything is possible. Remind yourself who he picked in the beginning to do his work. It was a ragtag bunch that never dreamed what they were about to do. The power of Pentecost came over them and they went about the world sharing the good news. God gave them the power and the authority to do many supernatural things. Once they were filled with the Holy Spirit nothing could stop them.

Now, is this the same Holy Spirit that raised Jesus from the dead? Of course it is! It’s the same Spirit we received at baptism. The Spirit has not changed in the last 2000 years. I think it might be time for us to go deeper and closer to this Holy Spirit so that the next time the Lord asks us to do something impossible we can say with confidence, “Ok, Lord show me the way”!

Serving with Joy!

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¿Leíste el evangelio de hoy? Y si es así, ¿alguna vez ha estado decididamente resuelto? ¿Sabes lo que le esperaba a Jesús en Jerusalén?
En tu corazón sí lo sabes, fue la cruz. Pongámonos en su lugar y preguntémonos si estábamos frente a lo que él enfrentaba ¿podríamos continuar ese camino? No solo tuvo que enfrentar la cruz sino la agonía en el huerto, la flagelación en el pilar, llevar su cruz y ser clavado al madero. Mire su crucifijo y pregúntate si tú o yo podríamos pasar por todo eso sabiendo que era parte de nuestro futuro y algo que realmente necesitábamos hacer. Jesús dijo sí al Padre. ¡No hay amor más grande que ese! ¡Él no solo lo hizo por Su Padre, sino que lo hizo por nosotros! ¡Para salvarnos!

A veces nos acostumbramos a verlo en la cruz y perdemos parte de la comprensión de lo que realmente hizo. Siempre recuerdo lo que estaba pasando en la película La Pasión de Cristo. Desde que salió esa película, varios protestantes me han dicho que ahora tienen una mejor comprensión del sufrimiento y por qué los católicos lo tenemos como parte de la práctica de nuestra fe.

¿Alguna vez has pensado que el Señor te estaba pidiendo hacer algo que realmente no querías hacer? Lo más probable es que si eso es cierto, es porque él quiere que lo hagas. Pero dices, ¡no hay forma de que pueda hacer algo así! Bueno humanamente probablemente sería imposible, pero con la ayuda de Dios todo es posible. Recuerda a quién escogió al principio para hacer su trabajo. Era un grupo heterogéneo que nunca soñó lo que estaba a punto de hacer. El poder de Pentecostés cayó sobre ellos y anduvieron por el mundo predicando la buena nueva. Dios les dio el poder y la autoridad para hacer muchas cosas sobrenaturales. Una vez que estaban llenos del Espíritu Santo, nada podía detenerlos.

Ahora, ¿es este el mismo Espíritu Santo que resucitó a Jesús de entre los muertos? ¡Por supuesto que sí! Es el mismo Espíritu que recibimos en el bautismo. El Espíritu no ha cambiado en los últimos 2000 años. Creo que podría ser el momento de que profundicemos y nos acerquemos más a este Espíritu Santo para que la próxima vez que el Señor nos pida que hagamos algo imposible, podamos decir con confianza: “¡Está bien, Señor, muéstrame el camino!”.

¡Serviendo con Alegría!

Comunicarse con el autor

Deacon Dan Schneider is a retired general manager of industrial distributors. He and his wife Vicki have been married for over 50 years. They are the parents of eight children and thirty grandchildren. He has a degree in Family Life Education from Spring Arbor University. He was ordained a Permanent Deacon in 2002.  He has a passion for working with engaged and married couples and his main ministry has been preparing couples for marriage.

Featured Image Credit: Yannick Pulver, unsplash.com/photos/FAU2NI1Uixg

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